Para comenzar este espacio al cual he decidido denominar “piedra papel o tijera” – por motivos que daré mas adelante- voy a hacer una declaración de subjetividad. Sí. De subjetividad, a diferencia de lo que estamos acostumbrados a escuchar en todo tipo de Medios de comunicación en donde izan la bandera de imparcialidad y objetividad como verdad absoluta, como justicia indudable y como mejor manera de transmitir sucesos y noticias de todo tipo.
Yo me confieso parcial y subjetiva. Me declaro comprometida y parte de los hechos de todo tipo, en todas partes. No veo en la objetividad e imparcialidad más que la indiferencia respecto a lo que se trasmite. El observador por el mero hecho de ser testigo, influye en la realidad que esta observando, la altera, y ya no puede ni debe ser objetivo.
La objetividad –fingida- puesto que no he visto que eso realmente sea así en ningún medio “imparcial” de comunicación, no es más que el esfuerzo necio por demostrar que los hechos son cosas aisladas a los seres que las padecen y que por lo tanto podemos tratarlas como algo ajeno y sin la necesidad de opinar al respecto. Pero esa objetividad está enmascarando una subjetividad y unos intereses que a priori pasan desapercibidos y que trabajan para persuadir y tergiversar los acontecimientos.
Ante la mascara de objetividad que cubre a los medios masivos de comunicación yo me declaro subjetiva, parcial y comprometida.
Como decía el escritor español Jorge Bergamín:
“Si me hubieran hecho objeto sería objetivo, pero me hicieron sujeto."